Accidentes de ciclistas y biciusuarios
Los accidentes mortales de ciclistas y biciusuarios se han vuelto recurrentes, y cada vez que estos suceden los vídeos o imágenes se vuelven virales y vemos toda clase de reacciones, unas favorables a los afectado o víctimas, otras no lo son tanto. Las declaraciones o comentarios se convierten en señalamientos de responsabilidades tanto para los afectados como para los conductores. Aunque las imágenes, a veces muy fuertes, nos despierta la solidaridad en favor de las víctimas, estos accidentes hay que verlos por separados y de la misma forma señalar diferencias entre uno y otro y las posibles causas. Comencemos por diferenciar a un ciclista de un biciususario: un ciclista es aquel que tiene por habito montar bicicleta, es su estilo de vida, se transporta y hace deporte sobre una de estas máquinas de pedal, conoce muy bien las normas que regla esta práctica, se comporta con mucha responsabilidad durante sus recorridos, y aunque existen una que otra persona de este grupo que se comporta diferente a los demás, los casos de accidentes mortales en este grupo son muy pocas, y en la mayoría de las ocasiones la responsabilidad recae en los conductores. Ahora, un biciusuario es aquel que usa estas máquinas de pedal en pocas ocasiones y lo hace para transportarse de su casa al trabajo y viceversa, con el ánimo de ahorrarse la prima de transporte y pocas, muy pocas veces se recrea sobre ella, escaso o nulo conocimiento de las normas, ausencia de medidas de seguridad durante sus recorridos, y no exagero al decir que este grupo de personas son anárquicas y pocas responsables cuando hacen uso de sus bicicletas, razones para que los índices de accidentalidad en este grupo sean demasiado altas y con la responsabilidad por su cuenta en la mayoría de las ocasiones. Continuando con las diferencias: un ciclista usa casco y la indumentaria adecuada para la ocasión. Si es de noche usa luces y chalecos reflectivos necesarios para hacerse notar durante las noches, va por el carril lento constantemente y toma todas las medidas de precaución a la hora de hacer adelantos, cruces y pasos peatonales, minimizando con ello las probabilidades de accidentes. En cambio, un bisiusuario es todo lo contrario; no usan cascos ni chalecos ni nada que los asemeje ni un poco a un ciclista, y si es de noche no lleva luces o algo que los haga notar en medio de la noche u oscuridad. Como podemos observar las diferencias son evidentes entre uno y otro y una vez hechas las diferencias debemos llamar a cada uno como tal y por lo que es…ciclista y biciusuario según el caso, de manera clara y contundente.
Analizando lo anterior podemos concluir que el origen o causa de los mortales accidentes es el desconocimiento de las normas tanto de unos y de otros: ciclistas, biciusuaros y conductores, y un tanto la falta de sentido común cuando estamos en las calles o carreteras. Es responsabilidad de las autoridades impartir orden y de nosotros los ciclistas y biciusuarios conocer las normas que rigen esta práctica, no es creer que las normas son para unos y no para otros, y en muchos casos entender que las normas no es lo suficiente para evitar accidentes y que hay que echar mano de la lógica y del sentido común. Que lo primero es de estricto cumplimiento, pero no garantiza en la mayoría de las veces que su integridad física y la vida misma se conserve, y en cambio lo segundo supera el yerro humano; es simple, paso y cruzo toda vez que yo lo pueda hacer y tenga el camino expedito y no cuando el semáforo o la señal me lo advierta, pero quien deba acatar la señal anda distraído; es también entender que un carro dispone de una carrocería que protege al conductor, y que la carrocería de una bici somos nosotros mismos y ante cualquier eventualidad de roce o choque por mínimo que sea, siempre vamos a perder. Ahora, si las autoridades aplicaran las normas y multaran a los infractores ciclistas o biciusuarios estos se preocuparían por observar las normas y portar el casco, chaleco y demás medidas aplicables normativamente. Desafortunadamente la letra con sangre entra y cuando no entendemos que las medidas las debemos acatar por nuestra seguridad y no por el lado del bolsillo, es necesario la sanción para que reaccionen positivamente. Y es hora ya que las autoridades tomen medidas porque los accidentes se han vuelto muy recurrentes y en mi humilde opinión la falta de autoridad es uno de los motivos que atiza esta anarquía ciclística.
En el caso de nosotros los ciclistas aficionados andar por carretera es asumir muchos riesgos, y consciente de ello extremamos las medidas de seguridad, pero en muchos casos quedamos en manos de la divina providencia porque no tenemos opción, un solo ejemplo, cuando un conductor ebrio está al volante, casos como estos no abundan, pero cuando aparecen causan demasiados estragos por los efectos devastadores y las desgracias que trae a una persona y a toda una familia.
Por último, mi recomendación es que más que el conocimiento de las normas y esperar que los demás las cumplan, es que tengamos en cuenta el uso del sentido común que es lo único que nos da ciertas garantías de volver en una sola pieza de regreso a casa después de disfrutar lo que más nos gusta, rodar en nuestras bicis. Un abrazo para todas y todos.



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